Tres cosas que conviene no hacer antes de plantear un procedimiento de insolvencia
Este artículo advierte de conductas que perjudican al deudor. En ningún caso orienta sobre cómo realizarlas.
En breve
- Pedir crédito nuevo sabiendo que no podrá devolverse agrava el pasivo y complica el expediente.
- Mover bienes o vaciar cuentas «por si acaso» no protege: puede llevar a una calificación culpable.
- Una calificación culpable puede cerrar el acceso a la exoneración de deudas.
- Antes de mover nada, preguntar. Es literalmente más barato.
Cuando la situación aprieta, la reacción instintiva suele empeorar el resultado. Estas son las tres decisiones que con más frecuencia complican un expediente que, de otro modo, sería viable.
Uno · Seguir pidiendo crédito sin capacidad de devolverlo
Un microcrédito para llegar a fin de mes, una tarjeta nueva para pagar la anterior. Parece que da aire, pero el coste real crece por detrás: cuando por fin se pide ayuda, se debe más y a más sitios.
Hay además una consecuencia jurídica: endeudarse de forma desproporcionada respecto de la propia capacidad, sin expectativa razonable de pago, es una circunstancia que los tribunales examinan. Existen resoluciones que han denegado la exoneración por ese motivo, incluso sin oposición de los acreedores y sin bienes que liquidar.
Dos · Mover patrimonio «por si acaso»
Es la decisión más dañina de las tres y la que más se toma con buena intención, creyendo que se protege a la familia.
No protege. Puede llevar a que el concurso se declare culpable, con las consecuencias que ello acarrea: inhabilitación, responsabilidad por el déficit y, para la persona física, el bloqueo del acceso a la exoneración por incidir en las causas de exclusión del artículo 487.
Lo que se hace para proteger el patrimonio es justamente lo que puede acabar comprometiéndolo, junto con la única salida disponible.
Tres · Pagar por adelantado a quien promete borrarlo todo
Ningún profesional puede garantizar el resultado antes de haber visto la documentación, porque hay deudas que la ley excluye y porque el resultado depende de una resolución judicial. Un compromiso de resultado emitido sin expediente es, sencillamente, un compromiso que no puede sostenerse.
Qué sí conviene hacer
- Reunir la lista completa de deudas, con importes y acreedores.
- Guardar todas las notificaciones, especialmente las judiciales.
- Preguntar antes de firmar cualquier operación nueva.
- No adoptar decisiones patrimoniales relevantes sin haberlas consultado.
Ninguna de estas cuatro cosas cuesta dinero. Las tres del principio, sí.
Aviso. Contenido divulgativo. No constituye asesoramiento jurídico individualizado ni promesa de resultado alguno: el resultado depende del análisis del expediente y, en su caso, de una resolución judicial. Esta pieza describe conductas que perjudican al deudor y sus consecuencias legales. En ningún caso orienta sobre cómo realizarlas ni induce al impago de obligación alguna.
Normativa de referencia: Texto Refundido de la Ley Concursal (Real Decreto Legislativo 1/2020), reformado por la Ley 16/2022, artículos 442 y siguientes y 487. Materia en evolución: conviene comprobar la vigencia de los criterios citados antes de tomar decisiones.
Compruebe primero qué procedimiento le corresponde
Equivocarse de cauce no es un detalle técnico: cuesta meses y dinero. Los umbrales de microempresa se verifican con las últimas cuentas cerradas, y esa comprobación es el primer paso de cualquier estrategia.
